9.30.2013

LAS ESENCIAS DE LA MÚSICA

 

Contribuir a corregir y señalar los desvíos e imprecisiones occidentales, es el objeto de estas líneas, incorporando los aportes de la Antigüedad y de nuestro tiempo presente, en el marco conceptual y teórico de una Revisión, Rescate y Actualización, de la Teoría Musical Occidental.

¿Cuáles son, cómo se definen y fundamentan, para acabar con los supuestos de falsos ídolos de la teoría sobre las Artes y en particular con la Música?

Un ejemplo como el de las Escalas, nos dará una de las pautas, pues los Tetracordos en los Tres Géneros, heredados de Grecia, fueron cambiados por la iglesia, en la Edad Media, y también los pies métricos que provienen de la Poesía, llamándoles modos rítmicos que ni son modos y mucho menos rítmicos. Se alteró en la Modalidad de las Escalas, el sentido, teoría y bases, cambiando el descenso por ascenso y a partir del Renacimiento y ya en el Barroco y hasta nuestros días, se redujeron a Escalas Mayores, Menores, Hexáfona, Cromática y desde luego, las Escalas de otras culturas, a las que les llamamos Exóticas. La Atonalidad, el Dodecafonismo, la Politonalidad y Bi o PoliModalidad, El Serialismo Integral el Indeterminismo y otras corrientes como la Música Aleatoria, las Vanguardias, la Postmodernidad, junto a la Música Concreta, Electrónica y vía el Ordenador, han trastocado todas las herencias. Llega el momento de intentar una síntesis de todas las aportaciones.

La Música operó interdisciplinariamente desde la Antigüedad. La Música de Occidente tiene sus orígenes, aportes y bases universales, en el Oriente. La iglesia, en la Edad Media, distorsionó, mutiló y cambió, por sus manipulaciones de poder y control, las herencias que tenían, por lo menos, otros 20 siglos, a. C.

Éstas herencias universales e históricas, son el ABC, de nuestra intención, teórico – estético - musical y artística. La globalización acerca toda suerte de elementos e información.

Por principio de cuentas, el RITMO, lleva nuestros 20 siglos de oscurantismo teórico occidental, hasta el presente, pues casi nadie sabe, qué es y cómo se define, ni enmarca, se le ha confundido con la Métrica.

La Melodía, nunca ha sido objeto de meticuloso y acucioso estudio, cuando en ella, están depositadas LAS IDEAS, como Esencia de Esencias.

Si queremos concebir y defender, que la Música es un Lenguaje y sobre todo una Lengua; sin los elementos anteriores, está totalmente perdida.

No existe un real y sólida Teoría sobre las IDEAS MUSICALES, que le den esa categoría de Lenguaje a la Música. Sin estas bases, que no se manejan en conservatorios y escuelas profesionales de música en el mundo, nada se puede sostener. Intuición y aproximaciones entre músicos talentosos, han sido el único soporte.

Es indispensable contar con un Tratado o Ciencia de las IDEAS SONORAS o de la MOTÍVICA MUSICAL, fuera de ello, nada puede funcionar, pues el resto de todos los parámetros musicales, sólo obedecen, sin chistar, a estas Leyes y Principios, depositados en la Ley del RITMO.

Las aproximaciones de los tratados de análisis y formas musicales no contienen bases de las Esencias.

Casi todas las Teorías de la Música, no sólo son obsoletas, sino anti musicales y desprovistas de veracidad, teórico – estética.

La Música, por no poseer voz propia, unívoca, se ha de remitir, necesariamente, a sus bases y orígenes, depositados en la Gramática y Sintaxis de la Lengua y de la Palabra. Sólo es posible verla, nacida de la Interdisciplinariedad, para acabar con todos los supuestos de falsedades y equívocos occidentales. Por ello, vemos en los músicos, un desconocimiento y correlación, de la verdadera Historia de la Cultura y en particular del Arte, en sus teóricas y equívocas fuentes de información - justificación, occidentales. Los centros educativos deben enmendar y subsanar estas carencias y fragmentaciones.

Será siempre la Poesía, su madre adoptiva y su fuente generadora de toda suerte de estructuras y formas. La Danza, es también un Lenguaje secundario, cuya aportación es realmente mínima, pues en la Palabra, tenemos todos sus ingredientes. El Movimiento, esencia de la Danza, se encuentra en el Sonido y en la Palabra y todo argumento o libreto de las coreografías de todos los tiempos, se reducen a un Tema, Libreto o Argumento de carácter literario.

La Palabra manda y la Poesía se encuentra en la cúspide.

La máxima aportación de la inteligencia humana es LA ESCRITURA, producto del Lenguaje articulado o Idioma, fruto de millones de años de evolución.

Esta visión – concepción, obedece a la naturaleza interdisciplinaria de la Antigüedad, que conjugó el Todo con las Partes, formando una UNIDAD, fruto de siglos de evolución del Pensamiento y de nuestra inteligencia.

Bajo estas premisas es indispensable acotar y enmarcar a la Música, en el único lugar que ha tenido, desde siempre, para no errar ni magnificar, en lo que ni tiene ni posee. En consecuencia, la podremos manejar, con justeza, en el ámbito correspondiente, fuera de los esoterismos y concepciones románticas.

Nunca ha sido un Lenguaje autónomo

Es un Lenguaje dependiente al 100% de la Literatura, de la Poesía y en general de la Palabra, o del Lenguaje articulado y - más específicamente - de todos sus contenidos en Gramática y Sintaxis, de los cuales derivó, una Motívica Musical, generadora de las Estructuras y Formas, correlacionándolas y combinándolas, con los aportes de la Danza. El músico y Escuela que no maneja estas bases, se encuentra a años luz de la actualidad y de la realidad estético – sonora.

La Teoría de la SIMULTANEIDAD, recoge todo proceso relacionado con lo que suena al mismo tiempo, desde el Canon, la Polifonía la Armonía y desde luego, de la Interdisciplinariedad, propia de nuestros tiempos, incluidas: la Música Concreta, la Electrónica y la manejada por él Ordenador.

Los Elementos que debemos acercar al Currículo, como asignaturas de Esencia son: Teoría y Bases Filosóficas del RITMO. La Melodía, por contener las Ideas sonoras. La Motívica Musical, Ciencia de las Ideas musicales y La SIMULTANEIDAD, como el Elemento de actualidad que resume todo lo que ocurre al mismo tiempo, sintetizando: Polifonía, Canon, Armonía y la Interdisciplinariedad, propia de nuestra época. Todo lo anterior, sobre las bases de la Físico Acústica, que modifica conceptos como, Disonancia – Consonancia, Ruido – Sonido, entre otros.

© CENCREM.COM | Francisco Núñez Montes

EL SONIDO TOMÓ LA PALABRA

 

Acercamientos con otra visión – concepción - teoría y entorno

Francisco Núñez Montes

PALABRA = SONIDO

Nutriente, base y origen de la Música, es la Lengua, cuya Gramática y Sintaxis son la vida, estructura y forma, de toda manifestación musical.

Creación y recreación musicales dependen de la MOTÍVICA MUSICAL, que sólo funciona, gracias a la Lengua, cuyos soportes estructurales y formales, giran esencialmente alrededor de los elementos de la Melodía y del Ritmo, en donde están depositadas las esencias de la Música.

Establecer el significado entre Lenguaje y Lengua es indispensable, pues el Lenguaje es, en general, el código de todo el universo viviente, en donde cada especie y la Naturaleza, poseen el suyo propio. La Lengua, es únicamente parte de la inteligencia específica de los seres humanos y está en el estadio de mayor evolución y desarrollo en todo nuestro planeta. La Escritura es el máximo reflejo de ella.

En apego a lo anterior, la Música es un Lenguaje y no posee los atributos de la Lengua, sino que los toma, todos, de ella.

 “El que habla, canta” “El que canta, ora dos veces”

Así reza la voz del pueblo y ésta, es la Tesis que tomo, como única.

“La Música es un Lenguaje dependiente, pues no es autónomo”

Es por ello indispensable contemplar e incorporar, en todas las concepciones generales de la Música, que ésta ha sido y será siempre, dependiente y subordinada, por más que moleste a los puritanos de las vibraciones y a todos los teóricos de la Música, mal habidos.

Nadie ha podido definir a cabalidad, por la ignorancia y concepciones de parcialidad y fragmentación, en qué consisten estas herencias y lamentables reducciones occidentales, pues al final de cuentas,

¿Qué es la Música?

Desde luego, que tengo mi tesis y visión; opera sobre la base fundamental de la Palabra. Ésta, tiene una absoluta empatía y correspondencia, natural, original, ancestral, entre el sonido y las diferentes Lenguas y ahí encontraremos las bases universales del Lenguaje sonoro.

Así nació la Música, en automático, y sin proponérselo. Hacerla abstracción, tomó en Occidente, unos 17 siglos, pero desvió sus reales orígenes, lo cual es inadmisible y, ha causado, toda suerte de daños, concepciones erráticas y sobre todo, teóricas, alrededor de la Música, a nivel universal.

La Palabra manda y ésta es Sonido, el Sonido, además de sus tradicionales cualidades, es también: Dinámica, Color y Forma, siendo Vibración, se traduce en el Movimiento, el cual requiere de la Energía; ésta, es el símbolo de la Vida.

Factor de integración es, LA SIMULTANEIDAD que podemos entender, o tratar de comprender, alrededor del concepto de TOTALIDAD. Es el Elemento de la actualidad, maestro de la Vida y del Arte que todo lo conjuga, armoniza y sintetiza.

Esto es indispensable, para el entorno teórico de los artistas y toda suerte de músicos del presente, que se pretendan erigir como tales. La razón obedece a todos los equívocos de Occidente, que desfiguró las herencias, mutilando los principios y valores que heredemos de la Antigüedad, con su visión interdisciplinaria.

Se torna obligado, conocer estos antecedentes, sin ellos, nuestra Música, hará de sus voces, gritos en el silencio del desierto, pero sobre todo, de la ignorancia, que acusa la falta de esa visión, panorámico - filosófico -histórica.

Poesía, Música y Danza conforman esta UNIDAD inseparable e irreductible.

Esta Trilogía es la fuente universal que dio vida y bases a estas disciplinas, desde la Antigüedad, su desmembramiento por la iglesia en la Edad Media, ocasionó las debilidades e imprecisiones que acusa, gran parte de la Musica.

Nuestro Objetivo es recuperar, toda suerte de elementos que favorezcan la actualización, depuración y enmiendas de la Teoría Musical Occidental.

Hablar no es poético, es una necesidad primaria y elemental, por ello, la Comunicación está ligada de forma natural al Lenguaje. La Expresión, sería el refinamiento técnico - estético del pensamiento y de las Ideas, ligadas al universo imaginativo – creativo y sensible de los estados de ánimo, depositados, por lo general, en el Arte, entre otros, como extensión madura y evolucionada, de la Comunicación.

La Expresión verbal, en todos los lenguajes articulados, se encuentran a la cabeza de la Trilogía y es, eminente y esencialmente, musical y viceversa, pues posee: Melodía, Métrica, Dinámica, Agógica, Estructura y Forma. Gracias al maravilloso Universo del Pensamiento y de las IDEAS, éstas obedecen sin chistar, a su dador de Vida, Sentido y total Significación; EL RITMO.

Las Ideas Sonoras están depositadas en la Melodía.

¿El por qué y el para qué de estas sentencias?

Los filósofos actuales nos dicen que, “No existe el Pensamiento o la Idea, sin un Lenguaje” pero es necesario corregir el término Lenguaje, por el de Lengua o Idioma.

Sólo le podemos llamar Lengua, a ese conjunto de funciones y procesos que nos permiten expresar y comunicar, fluida y transparentemente, IDEAS y poder depositarlas en la Escritura.

El Lenguaje musical, es, ha sido y será siempre, dependiente e interdependiente de la Lengua.

La mayor parte de las cosas que nos son obvias, cotidianas y familiares, casi siempre escapan a reflexiones profundas, pues se les hace a un lado y en veces, hasta se les ve despectivamente, además; por las imprecisiones en sus bases teóricas elementales, desde hace más de 15 siglos y de los errores, omisiones y datos fuera de contexto, de las Historias de la Música y de la visión fragmentaria y parcial Occidental, desde la Edad Media, con muchos argumentos sin fundamento, sobre términos, conceptos y definiciones, incluidos los Elementos y Esencias sonoras, así como de su auténtico origen y procedencia, que poseen, todas las variables de las culturas antiguas de nuestro mundo. Fue la iglesia quien impuso tales visiones, buscando ser la única portadora de la verdad.

Enmendar y ofrecer otros puntos de vista al respecto, es el objeto de esta Revisión, Rescate y Actualización de la Teoría Musical Occidental.

Sólo mediante una visión contextual integral se puede definir a la Música, de forma tal, que hay que revisar, cambiar y actualizar, todo diccionario, enciclopedia y libro de teoría, que no los considere.

Las analogías y simetrías entre: Palabra, Sonido, Color, Vibración, Forma, Movimiento y Energía, nos conectarán con los conceptos y términos de la Consonancia y Disonancia, Movimiento y Reposo, Unidad y Variedad, Tensión y Distensión. Nos remiten a un comparativo entre sus Alfabetos y sus respectivos Diccionarios, en tanto, sustratos - esencia de sus respectivos lenguajes y Lenguas, con miradas hacia la Ciencia y, en particular, hacia la Físico – Acústica, como uno de nuestros respaldos fundamentales, independientemente de la Filosofía, que seguirá siendo la guía y el faro de luz. Al mismo tiempo estaríamos visualizando con ello, sus Partículas y características, en una ya indispensable, Visión Contextual.

Entre la gran herencia de la Música, tenemos 21 Tetracordos, esencia del origen helénico de nuestras Escalas, estructurados en tres Géneros, como base de las partículas, por cuanto se refiere a las alturas e intervalos básicos. En el Alfabeto contamos con las consonantes y las vocales y coinciden muy cercanamente, en el número. Occidente nunca los utilizó integralmente, reduciéndolos a 5 Tetracordes, 4 del Género Diatónico y 1 del Género Cromático, que es el frigio. El Género Enarmónico, o Micro tonal, nunca se utilizó, ni se utiliza tradicionalmente, hasta el presente.

La Métrica, surgió de la Poesía y del Lenguaje articulado. El RITMO, ha sido confundido con la simple métrica y es la Esencia de todo Arte, de la Vida y del Universo y su detección es abstracción filosófica pura.

Tenemos específicas y puntuales diferencias entre medida y manufactura, estructura, forma, expresión, fraseo y articulación, que hacen explícita y contundente la comunicación, que deriva, esencialmente de la Lengua. Se establecen así, las diferencias, funciones y reales valores entre Métrica y RITMO.

Encontramos en el discurso sonoro: Motivos, o Ideas, miembros de frase, frases y temas, así como en el otro apartado, compases binarios o ternarios, periodos y secciones, y todos los signos para la lectura. Una Palabra en sí, puede ser ya, un Motivo, Idea o Tema. Los incisos o compases, miembros de frase, frases, periodos o secciones, tienen ciertos paralelismos con la Lengua, más no siempre equidistantes. Nutrieron a toda la Música, sentencias u oraciones de diferentes dimensiones, exposición de Ideas en el Lenguaje articulado y sus estructuras. Saber leer, no es entender y mucho menos, comprender. Así ocurre con casi el 99% de nuestras instituciones y músicos tradicionales en el mundo, pues desconocen las Esencias. Hay omisiones y equívocos de siglos, que hace falta pulir, decodificar y actualizar.

El concepto teórico sobre el compás y su estructura u organización binaria o ternaria, está plagada de errores anti musicales, depositados en los diccionarios y textos de los teóricos y libros de solfeo. Lo ternario surge del principio universal de la Dualidad. Por principio de cuentas “el tiempo fuerte no existe” y quienes hacen música antigua, realizan subdivisiones en toda la métrica, enfatizando aún más estos errores. Ello obedece a la confusión centenaria, de metro con RITMO.

El concepto en síntesis (SIMULTANEIDAD) de toda la estructura, se torna en una SONORIDAD, como resultante (Cualidad Tímbrica Estructural) que une y articula todos los componentes, generando una UNIDAD. Lo que suena, es, y esto es absoluto.

Los términos de Ruido y Sonido, también son complementarios, toda vez que las consonantes, poseen toda suerte de perturbaciones o excitaciones, cuyo desenlace desemboca en las vocales, así también, todo instrumento acústico, parte de la frotación o excitación de los arcos, boquillas y baquetas, o del aire mismo. Todos los instrumentos acústicos han sido creados como imitación - prolongación de la Voz humana, como modelo de comunicación y expresión sonora de IDEAS, en relación a todos los lenguajes.

En virtud de que no pueden hablar las estructuras sonoras, sus formas, Gramática y Sintaxis, tienen el sustento de la Gramática y de la Sintaxis de la Lengua articulada, que ha sido la guía de toda la Retórica musical, de ahí esa natural unión – comunión.

 Poseen diferentes proporciones y propiedades en su función hacia la Danza y con conexiones especiales entre las religiones, sus funciones, ritos, ceremoniales, festividades y celebraciones de todo género, asociadas en una Interdisciplinariedad.

El Movimiento subyace ahí siempre, pues independientemente de que se le ha ligado a la Danza, se encuentra en el Lenguaje y en todas sus improntas. Ni la Danza, ni el Movimiento poseen su propio Lenguaje, sólo obedecen a Leyes y Principios universales, al igual que la Música. Por ende, no nos confundamos: Una Ley no es un Lenguaje.

Para poder etiquetar como Lenguaje a una disciplina, es indispensable que contenga Ideas, un Método o Técnica, junto a una actitud o postura conceptual o estética que definan: Gramática y Sintaxis, un Vocabulario o Terminología especializada a satisfacción, y los nexos interdisciplinarios de todo conocimiento, junto a sus bases, principios, normas y marcos de referencia históricos; de su desarrollo y evolución, entre otros. Fuera de ello no podemos definir a ningún Arte, actividad u oficio, como Lenguaje. El Lenguaje es el estadio previo de la Lengua.

Wolfgang von Goethe, decía al respecto: “El que no tenga la religión que tenga el Arte” por cuanto se refiere a las improntas, necesidades y características del espíritu y naturaleza humanas.

El periodo de la música instrumental, fuera del apoyo de los textos, tiene también en las estructuras lingüísticas, sus bases y esencias. Si los músicos no han establecido estos parámetros, conscientemente, es por las aberraciones de los teóricos y de quienes postulan a la Música como absoluta, mostrando, no sólo su ignorancia y petulancia, sino que agravan, de forma severa, las disfuncionales clases de análisis y teorías, en Conservatorios y Escuelas de Música, de todos niveles y en casi todo el mundo. El cambio implica, sacudir las viejas estructuras.

Todo lo anterior ha degenerado en aproximaciones e intuiciones, debido a las deficiencias de nuestras tradicionales Escuelas y Conservatorios, que no han abordado, prioritariamente, asignaturas de esencialidad y del más elemental, sentido común, como el RITMO y la MELODÍA y resulta, que ahí se encuentran las generalidades musicales universales, al lado de la SIMULTANEIDAD.

Tampoco se conocen, ni se trabajan a profundidad, las Esencias de las IDEAS SONORAS o la MOTÍVICA MUSICAL, pues para que funcionen, es indispensable el abordaje de las materias antes señaladas, que no figuran en Planes y Programas de Estudio. Por ello, he escrito en varios ensayos, definiciones y actualizaciones sobre los elementos básicos del Lenguaje musical: RITMO, MELODÍA, real origen de las Escalas, desde la ARMONÍA DORIA, ARMONÍA TONAL FUNCIONAL, MODALIDAD, BI Y POLI MODALIDAD Y TONALIDAD, ATONALIDAD, TIMBRICA, MOTÍVICA MUSICAL, ESTRUCTURA, FORMA, INTERVÁLICA Y MÉTRICA, entre otros.

Ha sido la intuición, llamada erróneamente, tradición, hábito o costumbre, más que el real conocimiento, lo que ha guiado a virtuosos y músicos de talento, por ello vemos errores e indefiniciones, en grandes y famosos músicos, directores y cantantes.

La real Evolución, la propulsan las grandes obras.

Los teóricos sólo pueden hacer referencias, cuando las desprenden de las grandes obras, pues fuera de éstas, ninguna teoría vale la pena, porque son únicamente los creadores y sus partituras los que van favoreciendo la evolución, el desarrollo y el progreso, en todas direcciones.

Así analizados y evaluados nuestros deficientes sistemas educativos, vemos que operan en el limbo del Conocimiento y de la Ciencia, pero sobre todo de la Filosofía, en cuyo ámbito y dimensión funcionan principalmente el RITMO, que se le ha confundido por siglos con la simple métrica, desde que en el siglo XIII y XIV, algunos estudiosos, ubicaran a la Poesía griega y sus pies métricos, con sus claras distinciones entre Metro y Ritmo, implícitas en este Arte Mayor.

El Ars Nova, significó el establecimiento de parámetros iniciales de la métrica que eran vagos e imprecisos y Philippe de Vitry contribuyó a este desarrollo, que irá configurando y articulando, los diferentes Elementos musicales, hasta alcanzar su madurez, como auténtico Lenguaje, hasta el Barroco.

Desafortunadamente sólo son eso; pies métricos y de ninguna manera tienen nada que ver, con la definición y función del RITMO, que escapa por completo a ello. Éste, se desenvuelve en la Dimensión ESPACIO – TIEMPO.

“El Ritmo es la ley por excelencia y la dimensión esencial en la que ocurren y se dan, todo principio de energía y movimiento en el Espacio – Tiempo, armonizando e integrando el todo con las partes. Se manifiesta y representa, en la Ley de Dualidad Universal, como su espíritu, generando: vida, armonía y belleza, sus interacciones: gobiernan, dan forma, definición, expresión, función y estructura, a los contrastes, contrarios u opuestos, en todos los elementos constitutivos de la vida, del arte, de la naturaleza y del universo.

Es la mínima irrupción en el silencio. Lo Finito que explica al Infinito.

 Es el UNO, o ese ALGO, frente al CERO o la NADA.

Es un minúsculo punto de Unión –Separación, casi imperceptible y en el Lenguaje musical, este punto, equivale a la Tesis del Motivo o Idea Musical.

En la Música, es indispensable saber y conocer que: TESIS, es un sonido breve, mínima irrupción en el silencio, en el que se deposita toda la intención – definición – articulación de los Contrastes, lo que definirá, el absoluto de las IDEAS SONORAS O MOTIVOS, fuera de ello, nada vale la pena observar ni teorizar.

¿En qué consiste todo ello?

Obedece a la Ley Universal de Dualidad y del RITMO

Su contraparte y complemento fundamental e inamovible es la ARSIS.

ARSIS, es el Cero del Silencio infinito o el caudal de muchos sonidos que siempre están esperando la definición de ese UNO o Tesis. Sus reflejos o espejos los percibimos como:

Tensión = ARSIS     Distensión = TESIS

Movimiento = ARSIS      Reposo = TESIS

Indefinición, Disonancia = ARSIS      Definición, Consonancia TESIS

Otro reflejo en nuestro cotidiano inhalar y exhalar del aire, es ese Ciclo esencial. Es un instante imperceptible que une y separa, esa manifestación vital del Movimiento, cual pregonero del RITMO.

 “Ritmo, es la energía generadora de envolvente y definitorio impulso, soporte de la vida, y del movimiento, que gobierna, fusiona, funde e integra, todas las esencias del universo, las de la vida y la naturaleza, reflejándolas e impactándolas en el arte y en todos y cada uno de sus elementos, alrededor del principio del UNO.”

El principio del UNO, para definir al Ritmo, necesita, obligadamente, a su contraparte, el CERO como su contraste.

El Ritmo confiere esencia y definición, a los parámetros en los que interactúa y requiere para ello, la acción de ese factor de Unión – Separación, casi imperceptible, ubicada en un minúsculo sonido breve, en la Música.

“El RITMO ESTÁ EN TODAS PARTES Y CASI NADIE LO PUEDE VER”

Para que nos adentremos de manera más expedita y sus indagaciones y reflexiones concurran en este mismo eje, le diré que, para entender los aspectos polifacéticos del RITMO, es indispensable verlo a través de LA ENERGÍA.

El sonido es una de las formas de la Energía y ésta, es paralela en sus funciones, a las del RITMO.

¿Acaso hay una sola forma de Energía, acaso la ha visto?

¿Acaso tiene el RITMO un único asidero, enfoque o visión?

 “La Energía es a la Vida y al Movimiento lo que el Ritmo al Arte”

Para terminar con los errores y visiones occidentales, fuera de lugar, vea lo que como antecedentes musicales tenemos, desde casi otros tantos siglos, como los de nuestra era, pero desde a. C.

La primera partitura escrita y fielmente documentada data de 1800 años a. C. procedente de Babilonia y Mesopotamia, escrita en tabletas de arcilla. Se trata de un canto religioso grabado en el sistema cuneiforme hurrita. Se le descubrió en Siria, a comienzos de los años 50s del siglo pasado, cerca de la ciudad antigua de Ugarit y fue descifrada en 1972. “Amado de mi corazón” son las primeras cuatro líneas y las seis siguientes, son instrucciones para su ejecución y son referencias a dioses y diosas.

Hoy Siria está de moda y vuelve a la escena, la cultura egipcia aprendió de ese país, como toda el Asia Menor, incluida Grecia, que todo lo derivó de Egipto.

Ahí nació la música occidental y todas sus bases.

El GRAN SISTEMA PERFECTO o ARMONÍA DORIA, nació en Siria y surge precisamente en el Oriente, en Babilonia y Mesopotamia y éstas han sido las bases para todo Occidente, que empezó muchos siglos después, en una síntesis de Grecia. Posteriormente, en los albores de la iglesia cristiana, se buscó borrar estos aportes y antecedentes.

Pasaron poco más de 18 siglos, antes de nuestra era, desde la 1ª partitura escrita, para que las posturas occidentales aparecieran, pero copiando, distorsionando y mutilando las herencias originales.

No tengo empacho en mencionar que Occidente, como cultura, no existe y nada ha aportado en realidad al conocimiento y al Arte sonoro, sobre todo cuando se habla de los orígenes y de la Antigüedad, que de ninguna manera empiezan con don Gregorio Magno y su Canto Gregoriano, entre los siglos VI Y VII de nuestra era, que de suyo, mutila tales herencias y sólo fue una calca del canto de la Sinagoga, pues toda la religión, Católico Romana y todas las cristianas, son de absoluto origen judío; se remontan, sin excepción y aluden primariamente, a la Biblia y al pueblo hebreo y a la Historia de las religiones musulmana y cristiana, empezando con el Patriarca Abraham, eje de ambas.

De ahí, y por estas imprecisiones, es indispensable revisar todas las teorías occidentales, para reubicarlas, corregirlas y redefinirlas, de acuerdo al tiempo presente y las aportaciones del mundo globalizado, en los ámbitos culturales.

El otro origen de las herencias que nos han llegado, parten del Mediterráneo, y así se debería llamar tal aportación, Cultura Mediterránea, pues los europeos, eran los bárbaros del norte, por su incultura, insensibilidad y extremas limitaciones, en todas direcciones. Europa era un lugar inhóspito y deshabitado debido a las inclemencias de esos tiempos, refiriéndonos como hoy, a los cambios climáticos. En tal sentido, Europa heredó, a partir de Grecia, esos conocimientos, resultando el imperio romano, el más inculto de la Antigüedad, cuya característica esencial era la guerra, para precisar orígenes reales. Grecia, obtuvo todo de Egipto y del Oriente.

Gregorio Magno, en plena Edad Media, se incomodaba, pues los romanos eran insensibles e incapaces de entonar, pues su oído era de carretoneros. Tampoco conocían los brocados, las esencias y perfumes o el refinamiento, tampoco sabían comer, y desconocían las especias.

La Poesía y el hablar en verso, fue un rasgo de la Antigüedad en especial en Grecia. El Cuento, la Narrativa y la Poesía, nacieron de la Literatura, entre las culturas antiguas, desde Mesopotamia y Babilonia, con escritos documentados. Encontramos también, la Leyenda de Gilgamesh, los Vedas en la India, la Ilíada y la Odisea de Homero, aportes de Herodoto, Hesíodo, Anacreonte y muchos más en Grecia y los de Egipto y China. Estas culturas, con sus jeroglíficos, escritura cuneiforme y en pictogramas, entre otras fuentes y antecedentes, crearán, como en otros continentes, la Escritura, máxima hazaña intelectual del hombre.

En la Biblia, gracias a los múltiples cautiverios de los hebreos, vemos estos elementos, desde el patriarca Abraham, nacido en Babilonia y de cuyos contenidos, además de la Historia del pueblo judío y del árabe, encontraremos los poemas de carácter místico – religioso, como en todas las culturas antiguas.

La Poesía, con sus métricas, estructuras en estrofas y versos de diferentes medidas, la armonía, la rima y el cabalgamiento entre los versos, generarán lo más destacado y elevado del Lenguaje, girando alrededor del RITMO, de las IDEAS y del significado, pero por encima de ello, es de subrayarse, la emoción sensible, esencia de la Comunicación y Expresión.

Estos porqués y paraqués, se encaminan a que comprendamos y dejemos de hacer elucubraciones fuera de lugar, sobre mitos, magias y tradiciones ya obsoletas y más que nada, acabemos de entender y comprender, mínimamente, sus significados, símbolos y funciones. El porqué de los intervalos, para empezar - es una de las fuentes primarias - pues nunca se han modificado, desde el principio de los tiempos y si bien, van adquiriendo distintas clasificaciones y distancias entre las culturas, son absolutos.

La Métrica, solo sirve y funciona para medir duraciones, junto a la Dinámica y la Agógica que les matizan: intensidades, articulaciones, fonética y prosodia, además de las velocidades alrededor del tempo y del Estado de ánimo, que es un modificador Maestro de toda expresión, como última y única exigencia válida del RITMO. Se le ubica por encima de todo contexto métrico, pero que por cierto, no resultará nunca, ni musical, ni espontáneo y mucho menos, natural. El verdadero sentido expresivo y su significado sólo le compete al RITMO y a la fuerza expresiva y definitoria de las IDEAS o MOTIVOS, el resto son sus accesorios y complementos. La Melodía es el depositario maestro de toda Música y Cultura.

Es importante señalar que en el mundo antiguo, la métrica era completamente libre, sólo comparable al Lenguaje articulado, dígame usted, ¿qué le parecería hablar a: 42, 74, 120, o 164 del Metrónomo? Absurdo, lesivo y ofensivo para empezar, y sobre todo, antinatural y fuera de toda significación y contexto. ¿Por qué entonces en las partituras clásicas, se enfurecen los teóricos y los pésimos músicos, que buscan ser esclavos del Metrónomo, más que del Espacio – Tiempo, o de la Ley del RITMO, que desconocen en absoluto?

Pues así nos han acotado los teóricos anti musicales, por los últimos doce siglos, entre otros desaguisados, dándole a la métrica, un lugar de diosa, que nunca ha tenido ni tendrá. Reprobar y corregir drástica y severamente, a los profesores de Solfeo y Teoría para empezar, sería un primer indicativo, del genuino cambio y actualización.

Para la Recreación y Creación musical de todo tipo, época y lugar y en especial, la Música instrumental, de dos y medio siglos, (Barroco, Clásico y Romántico) debe orientar su análisis en las bases de la Gramática y Sintaxis de la MOTÍVICA MUSICAL y sus bases en el Ritmo y en la Melodía, cuyas referencias nacieron y dependen del Lenguaje y su fraseo.

De nada servirán, si no se atienden y manejan, previamente, las bases en el RITMO y en los fundamentos profundos de las IDEAS SONORAS, que van de la mano de la Melodía.

Dicho lo anterior, es indispensable cuestionar todas las herencias occidentales, sin excepción por las mutilaciones, desviaciones y manipuleos de la Iglesia Católica Romana, durante toda la Edad Media, pues ya basta de oscurantismos que despreciaron las aportaciones, de por lo menos, 15 siglos a. C.

Déjeme agregarle algo más contundente; para despejar incógnitas e imprecisiones de gran parte de la Tradición Teórico - Musical de Occidente y corregir sus errores.

Se distorsionaron, mutilaron y fragmentaron, desde los enfoques clericales, las herencias y el rico legado de las milenarias culturas, antiguas de donde procede y se origina toda la cultura, pretendiendo ser portadores de la única verdad, generando ese oscurantismo medieval.

Esto se prolonga por 15 siglos, alrededor del “Santo Oficio y de la Santa Inquisición”.

Denunciarlo y señalarlo con todas sus letras, es impostergable y absolutamente necesario, si hablamos de una genuina y real Historia, para que se erradiquen, tales omisiones y yerros, sobre todo, muy mal intencionados, por las manipulaciones, en aras del ejercicio del poder, que consideraban, divino y omnipotente, que pecó, entre varias otras atrocidades, de ignorante, impositivo, dictatorial y aberrante.

Ni el SONIDO, ni el RUIDO, ni el RITMO, ni el MOVIMIENTO, ni la ARMONÍA, ni el ORDEN, ni el CAOS, ni las FORMAS, ni las ESTRUCTURAS, ni los COLORES, ni las TEXTURAS, ni los DISEÑOS, ni la PROPORCIÓN, ni la BELLEZA o la FEALDAD, ni el EQUILIBRIO, ni LA CONSONANCIA, ni la DISONANCIA, ni él TIEMPO, ni el ESPACIO, ni la PERIODICIDAD o la PROSPECTIVA y PERSPECTIVA, y muchos otros términos y conceptos vinculados con el Arte, la Música y su conocimiento - para empezar - son productos de la creación o imaginación humanas, ni de la Ciencia, ni de la Filosofía.

Todas éstas, son derivaciones de la experiencia y observación humana de cientos de siglos, evolución y desarrollo, de cuanto nos rodea y somos.

Dar explicación a lo desconocido, fue uno de los inicios y motivaciones.

La Ciencia, él Arte y la Filosofía, fueron resultantes de la paciente y muy lenta observación – reflexión del mundo y del cotidiano acontecer de las contingencias, experiencias y vivencias humanas, que a lo largo de miles de años y siglos, fueron arrojando respuestas y sus corroboraciones, fruto de los efectos y sacudidas de la Repetición y de la Periodicidad, observando las maravillas de la Naturaleza y del Universo, entre otros, así como de las posiciones de los Astros y sus constantes, que buscaban las explicaciones, a todo fenómeno observable o de gran impacto.

También el auto descubrimiento del hombre por el hombre, desencadenará la pintura de la figura humana por siglos, así como de su Naturaleza, para ir desmadejando el entorno del medio ambiente, en todos sus detalles y penetrar, desde fines del Siglo XIX, en la psiquis y en el universo de la interioridad y llegar a la abstracción.

Llevada al Lenguaje, la abstracción nos conduce a las formas que se alejan de lo real y transforma diversos contenidos en conceptos y metáforas sofisticadas del Lenguaje. El Lenguaje, se reduce a un recurso que representa un rasgo muy evolucionado del pensamiento, dentro de la Comunicación y de la Expresión.

Así, la Expresión Abstracta del Arte llegó a linderos insospechados y nos acerca en la perspectiva de las cosas que son lo que aparentan, lo que nos parecen y son la verdad.

El Lenguaje crea y es la verdad”

El que la realidad pueda ser vista bajo diferentes ópticas o puntos de vista; éstos y aquellas, ni la cambian, ni la alteran. Así son las obras de Arte, ninguna Teoría las cambia, las altera, o las modifica.

Vistos de esta forma, algunos conceptos son como la Música, que se reduce a un simple complemento o reforzamiento de la Acción y más contundentemente, de la Palabra, del Argumento, Idea o Libreto y aplíquelo en la actualidad: al Cine, a la Telenovela, a la Radionovela, al Cuento y, en nuestro caso como músicos, a la Ópera, al Oratorio y a la Comedia Musical. No hay protagonismo en la Música.

Cada Cultura y Civilización ha tenido sus particulares enfoques, visiones y vivencias. El Arte es uno de los productos tardíos en la evolución humana, pues no se le puede considerar como una función vital de supervivencia y será siempre producto del ocio, una vez resueltas las necesidades primarias. No podemos hablar de auténticas obras de Arte musicales en Occidente, sino hasta el periodo Renacentista, y siempre dependientes del Libreto y de la Palabra, su Sintaxis y Gramática. Alcanzará su parcial emancipación en él Barroco, cuando el Motivo, ya había aprendido de la Palabra, de la Poesía y del Lenguaje en general.

El hombre ha imitado a la Naturaleza desde los orígenes, el resto son muy pequeñas variables del mismo fenómeno y actitud. Verdades trascendentales e incontrovertibles, junto a sus incógnitas, han movido al hombre, a través de los siglos, en todas direcciones y reacciones varias, empezando por el instinto primario de supervivencia y la impotencia ante los fenómenos de la Naturaleza, que agobiaron desde siempre al hombre, inventando: el culto a lo desconocido, cediendo ante las fuerzas naturales, con toda suerte de mitos y creación de falsos ídolos.

El hecho de trascender y dejar huella, será de un efecto muy tardío, pues ni podemos hablar estrictamente de ARTE, mientras el hombre, apenas estaba tratando de comunicarse y expresarse cabalmente y con ello, me refiero a las reales exigencias del Arte, en cuanto a sus bases, principios, Estructura, Forma y Contenido, de la mano de una pulida técnica y sobre todo, por encima de estos parámetros, de una Estética. Antes de ello, está fuera de lugar, hablar verdaderamente de Arte, o de genuina creación sin un auténtico Lenguaje.

En ese contexto, el Arte, es y ha sido, únicamente, un pálido espejo de la realidad circundante y una copia exacta, variada o distorsionada, de cada momento y época del desarrollo de la especie humana y de su cotidiano acontecer, que repite a la Naturaleza, a todos sus entornos y aconteceres y a sí mismo, con variantes de diferente cuño. El Arte, no es una creación humana, es solamente la afirmación, de la maravilla de la Vida que sucumbe, ante ese demoledor espejo de la Muerte. No dejar una huella ha sido, la motivación suprema y el impulso primario de todo artista genuino.

La Vida y la Muerte, la Vida después de la muerte, el cielo y el infierno, entre otros, han sido las verdades últimas, alrededor de las cuales todo hombre ha hecho girar su existencia, desde el inicio de los tiempos y a su alrededor nacieron, en primera instancia - dentro del gran temor a lo desconocido - las creencias, los mitos los tabúes, la magia y la brujería, como las bases de todas las religiones en el mundo. Hoy, la brujería y la magia de la imagen, representa a los dioses actuales y la esgrimen los monopolios de los Medios de Comunicación Masiva, en todo el mundo.

Producto genuino del hombre y su evolución, como su máxima creación, por encima de todas las cosas se encuentra el Lenguaje y más arriba, LA PALABRA ESCRITA, que guarda: significados, asociaciones, términos, impactos sensoriales de todo tipo, emociones, memorias, definiciones, conceptos, análisis comparativo y sobre todo la Historia, etc., sobre el mundo que nos rodea y que es nuestra gran casa. Esta decodificación y proceso del Lenguaje, nació a la par de la evolución del músculo yoides, con el Homo Habilis y de ahí en adelante se irá gestando todo nuestro proceso para la creación de la emisión de los vocablos, pues el Homo Habilis solo emitía gruñidos y graznidos, por decir lo menos.

El real significado de CREAR, es sacar algo de la nada y nosotros jamás estaremos en ese contexto, somos simples copiadores o calcas de. Somos parte de un infinito proceso en constante evolución y desarrollo.

Es por ello que penetrando en las Esencias musicales, lo nuestro, independientemente de la Biología y la Genética, como seres humanos, se constriñe al Lenguaje articulado, como nuestra hazaña mayúscula, y por encima de éste, su cristalización y síntesis, en LA ESCRITURA. La Grafía e imagen de la representación mental inteligente, tanto del Lenguaje articulado como de la Música, quedan y permanecen en ese registro de registros de la Escritura. La discriminación de Fondo y Forma están presentes, entre estos iniciales procesos, además de sus simbologías, índices, señales y códigos. Palabra y Sonido se empatan, en la emoción del pensamiento que vibrando, nos habla, nos seduce y envuelve.

Yendo un poco más allá, nuestra tarea más ingente es, no sólo encontrar, en la medida de lo posible, eso que reconocemos como LAS ESENCIAS y por encima de ellas - como lo haría cualquier investigador científico – correlacionarlas aplicándolas, tanto hacia la creación, como hacia la recreación.

Así como se hablaba de cuerpo y espíritu, haciendo el balance sobre el ideal del equilibrio en la persona humana de la Hélade, así se conjugan y deben asociar, Palabra y Sonido, pues son, el corpus; una UNIDAD.

Aplicar una Metodología global – contextual y actualizada, es obligado, para desterrar los reduccionismos y fragmentaciones occidentales en muchas de las esferas del conocimiento y del Arte. De ahí que necesitemos una fundamentación, justificación, conocimiento, comprensión y manejo y conjugación, alrededor de la SIMULTANEIDAD, en esa panorámica visión de Interdisciplinariedad, en el ejercicio musical, para romper con las tabúes que nos han atado y reprimido desde la Edad Media. Desdoblarlo en y hacia, la Planificación Educativo – Creativa, Recreativa, de Investigación, en la Promoción y Difusión, es impostergable. Alcanzar su dominio, conocimiento y manejo, es equiparable a la conquista de la Sabiduría, en estos lares. Una Sociedad culta es una Sociedad sana, armónica y equilibrada.

Filósofo y Maestro del Arte, será quien trabaje y se mueva en, sobre, y alrededor de las Esencias. Entender al mismo tiempo el espíritu, sentido y trascendencia de la Creación del Universo de la Naturaleza y de la Vida, es indispensable y necesario, para poder entender el Arte y más que ello, hacerlo nacer en lo profundo de nuestro mundo interno, en la imaginación, intuición, sensibilidad y creatividad, entre otros, para que sea; nuestra Forma de Vida.

Entre los filósofos actuales, renacería la herencia ancestral, del conocer las últimas causas de todas las cosas, frente a un símil, con la Verdad en el Arte, lo cual nos debe acercar a las Esencias de la Expresión y Comunicación, en cualquiera de los Lenguajes, sobre todo, por las crisis del Humanismo, en estos tiempos de la Posmodernidad, de lo Posmoderno y otras corrientes.

Hoy enmudecen las ideologías, con lo grotesco y burdo de las imágenes, dejando a los lenguajes sin pensamiento y sin reflexión, sometiendo a las personas y a las sociedades en el consumo a ultranza, como parte del nuevo dios del dinero. El Arte está degradado por la sociedad del consumo, alejándose de la del conocimiento, pero sobre todo, acallando conciencias y sensibilidades.

Valores y Principios Universales del Humanismo, pusieron al hombre, al Conocimiento y a la Naturaleza, al frente de todas las cosas, intentando de variadas maneras, su rescate, en distintos momentos de la Historia. Se Llamó Renacimiento.

Ante la actual descomposición social generalizada y manipulada por el Neoliberalismo y el Capitalismo salvaje, debe resurgir el Humanismo, una vez más. El papel potencial del Arte es uno de los mayores antídotos, pero debe ser secundado fuertemente por la Enseñanza en general y, específicamente, por la Educación Artística.

La imagen ruidosa, ha pretendido suplantar a la Palabra, al Pensamiento y a la Reflexión, pero por más que las manipulaciones y controles masivos lo intentan, nos quedan las Escuelas y las Universidades, para replantear y reencauzar, sus usos y manejos, a favor del atribulado individuo de nuestro tiempo, presa del asedio inmisericorde de los medios. Un adicional trabajo personal es indispensable, cuando la conciencia llama.

Retomando - a favor del Sonido, la Palabra - encontramos en éstos, que sus elementos componentes, nos remiten a una Genética vibratoria común.

Así como en el Génesis, se habla, se ha escrito y se nos remite al origen sobre el inicio o principio de todas las cosas y del mundo, así nacimos, ancestral, histórica, y vibrando, simbólicamente, cuando se dijo que;

“En el principio era el verbo” pues así reza el libro más antiguo y dice que, “el verbo es, y que habita en todos nosotros” acotemos para nuestros propósitos, asintiendo que; Con el verbo nació el sonido y con ellos la luz, despejando y acabando con la oscuridad de las tinieblas y el caos, poniendo todo, en un orden y en una proporción, haciendo girar al mundo y a sus pobladores.

Ahí aparecerá la Ley de la Dualidad Universal, entre Orden y Caos, Tinieblas u Oscuridad y Luz, como Esencia de la Ley del RITMO. Todo ello generó la manifestación preclara del MOVIMIENTO. Muchas derivaciones, aplicaciones y referencias, hacen de esta Ley, una de las máximas visiones y pensamientos de la esencialidad de la Vida.

El origen y significado de la Numerología, hizo del N° 7, una correlación con los días de la Creación, empatándose con las siete Notas, que conformaron tradicionalmente, tanto los siete Tetracordos, como el concepto de Modos y Escalas, cuyas bases tienen más de 12 siglos a. C. Así, los días de la semana son parte de tal herencia. Los colores del Arco Iris, se han tratado de enmarcar también a su alrededor y varios asuntos más. Se le llamó, el GRAN SISTEMA PERFECTO o ARMONÍA DORIA, estructurado magistralmente en tres Géneros: Diatónico, Cromático y Enarmónico o Micro Tonal.



Si somos congruentes con nuestro legado y antecedentes milenarios, y dadas las múltiples experiencias entre Oriente y Occidente, deberíamos haber llegado a un término medio de Teorías y Técnicas en común, pues desde los Lenguajes, Lenguas o Idiomas, las influencias se dejan sentir y aparecen de forma contundente.

 ¿Por qué entonces en los asuntos, conceptos, términos, teorías y aportes diversos sobre la Cultura y las Artes, nunca nos hemos puesto de acuerdo y no hemos establecido los mínimos puntos en común de correspondencias?

Los auténticos antecedentes de todo Lenguaje, incluido el Musical, solo fue posible, una vez que el desarrollo y madurez de articulación de la Lengua, entre los seres humanos, llegó a un nivel de perfección, definiendo, Gramática y Sintaxis, así como significados y definiciones e identificaciones de los objetos, personas y elementos de toda índole del mundo circundante, transportados a términos y palabras concretas, escribiéndolas.

La ARMONÍA DORIA, es el antecedente comúnmente aceptado en Occidente, como la fuente primaria de todas las organizaciones y estructuras musicales, concebidas, como el ALFABETO SONORO, del cual tendremos cambios radicales, por parte de la iglesia en la Edad Media. El Renacimiento tirará por la borda la mayor parte de estas elucubraciones, aunque no se recuperarán del todo, de ahí estos planteamientos reivindicatorios, esencialmente necesarios en este Siglo XXI.

La evolución e influencia de La Palabra, dará pauta a toda suerte de registros sobre el conocimiento y es el origen y fundamento de la Música, siempre implícita y asociada al sonoro y vibrante lenguaje ya articulado, una vez que el hombre alcanza este nivel evolutivo.

Como tal, esa Música depositada en los diferentes Estados de ánimo de nuestra Voz, será siempre dependiente de la Palabra en todas sus aristas. La cúspide de la Palabra y su máxima aportación la encontramos en la Poesía, tanto hablada como escrita.

Sólo a partir de este estadio del desarrollo del Lenguaje y de la Poesía, fue posible ir articulando muy lentamente esa escisión llamada Música, pero habremos de captar, que su papel ha sido secundario y de acompañamiento, como lo es en la actualidad, reforzando y enfatizando: los contenidos dramáticos, trágicos o cómicos de Argumentos y Libretos de todo tipo y lo sigue haciendo en los ceremoniales de las distintas religiones, en los antros a donde se reúne la juventud de nuestros días y en los anuncios comerciales de todo género. Observemos que en todo lo anterior, está siempre LA PALABRA, como eje.

Hemos de señalar que la Música se separó de sus naturales prácticas interdisciplinarias ancestrales, en la Edad Media, a instancias de los manejos y preceptos clericales, reduciéndola al ejercicio vocal de los varones, exclusivamente, y dejando de lado los instrumentos y el canto femenino, además de la Danza, prohibiéndolos, por reflejarse en esos ejercicios de la cotidianeidad y la libre manifestación, un hálito, ámbito y recuerdos y prácticas paganas y eróticas. Tales acotamientos y controles implicaron la desfiguración de las Teorías heredadas desde el Oriente.

Todos los instrumentos sinfónicos provienen de esa fuente, para complementar esta visión y antecedentes. Es así que La Palabra, la Historia, el Arte, la Filosofía y los descubrimientos y la evolución sonora, nos remiten al Oriente. Grecia es la síntesis de ello y Roma se nutrió de estos aportes.

Esta separación hizo que el ejercicio musical, funcionara alrededor de la liturgia cristiana, preponderantemente, cuyos textos seguían apoyados en la Biblia, ese antiguo libro y algunos otros que surgieron de esas Scholae Cantorum medievales.

Sólo los trovadores, Minnesingers y Meistersingers entre la nobleza y las cortes, ejercieron un tratamiento especial alrededor de la Poesía, haciéndose acompañar por el Laúd.

Los músicos callejeros, además de cantar las noticas, llamados pregoneros, también utilizaban la Música para sus actos de esparcimiento y diversión para el pueblo y para hacer bailar a sus animales amaestrados, ente otros.

Si lo analizamos con detalle, encontraremos que el papel de la Música seguía siendo secundario y en especial de reforzamiento o estímulo hacia la Danza y el baile, además de apoyar y acompañar a la Voz, que ha sido la protagonista y base de la expresión – comunicación de los idiomas y lenguajes articulados o cantados. La Voz es también, el soporte o guía en la aparición de todos los instrumentos que la imitaban y doblaban durante todo el periodo polifónico, en donde empiezan a participar a partir del Renacimiento.

Desde hace muchos años, se alude al Lenguaje de la Música, como a la rama del Arte más abstracta o abstracta por excelencia desde su origen, por lo menos en Occidente. Se ha pretendido con ello, elevarla más allá de lo que realmente le corresponde y es. Siempre apareció al lado, o en función de; nunca como protagonista de primer plano, su auténtico origen está en la Palabra articulada, junto a la Danza y - para decirlo genéricamente – a las palabras de todo idioma y por encima de toda palabra, al género por excelencia que es La Poesía. El Movimiento es automático y obligado en todo Idioma y desde luego en la Danza y en todas las Artes. Es el primer elemento común para toda manifestación creativo – estética. Como tal, es una manifestación de la esencia de esencias: EL RITMO.

El Movimiento es la más preclara manifestación de la Vida y del Ritmo y forma parte de nuestras células, éstas poseen sus particulares frecuencias que cuando se les estimula, justamente en sus exactas frecuencias, cantan y se regodean. Nosotros somos, como decían nuestros ancestros, Ollin Yoliztli, Vida y Movimiento.

El Sonido y el Ruido son hermanos gemelos y nunca se han separado, pues el ruido es la perturbación que produce y genera, sin excepción, todos los sonidos acústicos de los instrumentos, en todo el planeta. Los reducimos a vibraciones complejas o simples y desde luego que asociadas con los objetos, con la Voz humana y las voces de la Naturaleza, nos son de una absoluta familiaridad y variedad tímbrica.

Al lado de la concepción de Ruido y de Sonido, se han asociado también dos términos que como los primeros, es indispensable redefinir y poner en su lugar; me refiero a los conceptos de Consonancia y Disonancia, que al igual que el Ruido y el Sonido tienen otros significados y funciones ajenas, a las que la tradición ha pretendido darles, desde hace siglos. La Físico Acústica no está de acuerdo.

Sería la Vibración, el principio Físico – Acústico que nos dará la respuesta exacta, para visualizarlos de manera congruente y precisa con los avances de la Ciencia, independientemente de una enorme cantidad de nuevos términos y conceptos relacionados con la Psicología y la Percepción sensorial de todos estos fenómenos vibratorios, cuyas cualidades, nos impactan y afectan de maneras muy variadas, dependiendo de otras cualidades, como la Dinámica y la Agógica, aunadas a la Tímbrica. Surge así, la disciplina de la Psico - Acústica, alrededor de todas estas expresiones.

Es, la Serie o Escala de los Armónicos que se producen, a partir de un sonido complejo cualquiera, quien nos da la respuesta, pues en sus contenidos estructurales, aparecerán por igual, Consonancia y Disonancia, entre LOS INTERVALOS - que son absolutos - y que conformarán las bases de la ENTONACIÓN UNIVERSAL.

La explicación natural de Consonancia y Disonancia, que siendo inexistente en la Naturaleza, pues ningún científico lo ha podido, ni abordar y, mucho menos constatar, se reduce, simplemente a: distancias grandes, medianas, pequeñas y micro distancias, así como también, a Sonidos puros y Sonidos complejos, que nos vinculan, con esa inútil dicotomía de Ruido y Sonido, de todo Lenguaje articulado o idioma y desde luego, del de la Música. Únicamente podemos hablar científicamente de: Diferentes modos de vibración.

Todo lo que emerge en la Serie de Armónicos Naturales, que acaban con todas las teorías tradicionales, es necesario poner en el escenario, para tirar a la basura, esas equívocas teorías de Consonancia y Disonancia, por obsoletas y decadentes.

Hemos de considerar, además, las complejidades y aportes de las múltiples voces de la Naturaleza, sus elementos, componentes diversos y las múltiples especies vivas de animales e insectos, entre otros. Pero, son sólo LENGUAJES.

Solamente la Electrónica ha podido hacer abstracción de lo aquí expuesto, en relación a las vibraciones, por la manipulación de que puede ser objeto, en las creaciones, modificaciones o alteraciones del Laboratorio y sus osciladores, filtros y efectos, ya analógicos o digitales.

No obstante todo lo anterior hoy, mañana y siempre, será sólo la Palabra, como fruto del Pensamiento inteligente, quien, sujetada por el universo de las vibraciones sonoras, desentrañará la intimidad de los conceptos y definiciones, que son vivas manifestaciones del Movimiento, del Ritmo y de la Vida, cuya Armonía o SIMULTANEIDAD, viene hoy a redondear la panorámica visión universal, de todo lo que ocurre al mismo tiempo, como la concepción y término, que sintetiza, más de cuarenta siglos de evolución musical.

Todo músico requiere recuperar, La Palabra y sus Esencias sonoras, para poder entender las abstracciones musicales, depositadas en las partituras sin texto, sin ello, los músicos se encuentran en la más absoluta y profunda, oscuridad de la noche.

Encuentro en un símil muy elocuente, para ligar nuestro instrumento natural como la fuente de todo el legado. Las vocales, son la Consonancia y las consonantes, la Disonancia, pero el Lenguaje y la Lengua o el Idioma respectivo, no los discrimina; yo tampoco. Entremos de lleno a la confrontación teórico - práctica, para acabar, de una vez por todas, con los tabúes occidentales, coligando las fuentes primarias y ancestrales de todas las culturas que produjeron sus particulares Idiomas, fruto de la evolución de los Lenguajes, alrededor de la Simultaneidad y de la Interdisciplina. Integrar el ayer con el hoy será la base del mañana.

“La Música no es un Lenguaje autónomo y nunca lo será”

© CENCREM.COM | Francisco Núñez Montes

9.13.2013

A JOSÉ PABLO MONCAYO GARCÍA, RECORDANDO EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO


El estilo nacionalista en el arte y en particular en la música, vuelve las miradas hacia el interior de los países, destacándose el sentido de pertenencia, el amor patrio, la identidad e idiosincrasia, como eco de las independencias y definiciones de las naciones, en el mundo. México es uno de ellos. La Revolución Francesa será uno de los motores propulsores de este espíritu libertario. El Siglo XIX será el crisol del temperamento y las pasiones del Romanticismo que los virtuosos del piano esgrimen con grandes impactos, como protagonistas y liberadores esenciales; Federico Chopin, Franz Liszt y Robert Schumann. Uno de los grupos europeos de estos movimientos fue el grupo de los cinco en Rusia y otra escuela destacada será la francesa, sustentada y animada por el movimiento Simbolista de los poetas. La alta poesía alemana recupera sus espacios en los Lieder del siglo XIX. Con este marco surge, paulatinamente, la Escuela Mexicana de Composición en el Siglo XIX, después de la gesta de la Independencia y dejando atrás, las influencias operísticas italianas y francesas, además de las austriacas.

Por lo que respecta a José Pablo Moncayo, su estilo proviene de ese largo proceso que irá lentamente reconstruyendo en nuestro país, nuestra mexicanidad, depositada principalmente en la música, desde las herencias de 1632 con los sones y jarabes y que volvieron a la escena en el Siglo XIX, con Julio Ituarte, Tomás León, Cenobio Paniagua, Melesio Morales, Aniceto Ortega, precedidos por mi paisano, el moreliano don José Mariano Elízaga y que continuarán, Ricardo Castro y Felipe Villanueva y Ernesto Elorduy. Gracias, sobre todo, a don Rubén M. Campos y Manuel María Ponce, se documentó y creó la cátedra del Folklore, rescatando nuestra música, misma que será la base de todo ese gran movimiento cultural en todas las artes llamado Nacionalismo. Ponce será Mtro., de Carlos Chávez y Chávez de Moncayo y de casi todos los nacionalistas de principios del Siglo XX. Carlos Chávez será el enlace del pasado con el futuro musical mexicano, del cual soy heredero directo, por varias vías, incluida la de Manuel M. Ponce. Miguel Bernal Jiménez será otro eje protagónico, con una pléyade de alumnos y una enorme labor pedagógica en Morelia, Michoacán.

Silvestre Revueltas, Blas Galindo y José Pablo Moncayo, junto con Salvador Contreras, se enmarcan alrededor de este movimiento con Chávez, como propulsor y motor generador esencial.

José Pablo Moncayo utilizará un lenguaje muy personal siguiendo una de las tendencias generadas desde mediados del Siglo XIX, que radica en el abandono paulatino de las formas clásicas, su armonía, forma y estructura, incorporando toda suerte de escalas, desde los antiguos modos griegos, que Carlos Chávez utiliza en sus Preludios para piano, con una de las influencias más marcadas hacia Moncayo. Además, veremos la explosión de las escalas: hexáfona, pentáfona, la zíngara y escalas exóticas, junto a la armonía por cuartas en Scriabin, la atonalidad la bitonalidad y la bimodalidad, los paralelismos y el triunfo del Timbre sobre el resto de los elementos musicales, entre algunos de los arranques de la atonalidad. Sobre todas las cosas, la libertad en la expresión, alcanzará como nunca, sus puntos culminantes, de la mano de su guía sempiterna; La Poesía. Moncayo utilizará la Pentafonía y en particular, hará del intervalo de cuarta justa, uno de sus principios y ejes guía, distintivos de su técnica y estilo, propiciando a la vez una simultaneidad sonora alrededor de la octava, con la quinta en medio, a partir del generador como esencia del equivalente, o sustituto de la armonía melódico tonal que dejará de utilizar. Un manejo de la Modulación, que no la Tonulación, entre diferentes tipos de escalas de cinco sonidos, incluidos algunos crormatismos, estarán siempre girando en sus desplazamientos a distintas regiones o centros. Los paralelismos serán otro factor ajeno a la tradición, pues tanto las terceras como las quintas serán parte de sus herramientas y colores, creando un ambiente lleno de texturas arcaicas y nuevas. Con ello logró un personal estilo, de la mano de su maravillosa colorística orquestal y una transparencia de movimiento de las voces casi mozartiano. La melodía es la reina de sus propuestas y alrededor de ésta girarán los materiales y combinaciones antes descritas. Un nuevo concepto de consonancia y disonancia cobrará forma en Moncayo, merced a esta particular interválica.

Este brillante y destacado compositor mexicano, considerado en nuestro país como uno de los más connotados exponentes del estilo nacionalista, nació un 29 de junio de 1912, en Guadalajara, Jalisco y falleció en la ciudad de México el 16 de junio de 1958.Su formación musical tuvo lugar en su natal Guadalajara y acudía con frecuencia a los Conciertos del Teatro Degollado. Inicialmente fue el piano el instrumento de su contacto y ejercicio musical.

Su familia se trasladará a la ciudad de México en 1927 y tendrá como maestro, justamente en el piano, a Eduardo Hernández Moncada, antes de ingresar al Conservatorio Nacional de Música en 1929, quien continuará siendo su maestro en el piano, en lectura a primera vista y dirección coral, al igual que Luis Sandi en Coros, Ernesto Enríquez en Historia de la Música, Vicente T. Mendoza y Jerónimo Baqueiro Foster le iniciarán al Solfeo. Candelario Huizar y Carlos Chávez serán sus maestros de armonía y composición, respectivamente. José Rolón, será otro de sus maestros quien le conducirá alrededor los artificios del contrapunto y la fuga. Imaginémonos por un momento a esta pléyade de músicos y Mtros. y veamos la panorámica desangelada que es actualmente nuestro Conservatorio Nacional de Música, por el abandono a la cultura.

La amistad y vínculos con Carlos Chávez hacia el vecino país del norte, propiciarán que obtenga una beca para realizar estudios en el Berkshire Músic Institut, otorgada por la Rockefeller Foundation, apoyo que también recibirá Blas Galindo. Ambos tuvieron como maestro a Aaron Copland y participaron también en los cursos y festivales del Tanglewood Music Center en donde tendrán como compañeros a Lukas Foss y a Leonard Bernstein, entre otros.

Para ganarse la vida, una vez que contrajo matrimonio con Clara Elena Rodríguez, hubo de trabajar en cafés y en la radio acompañaba cantantes. Ingresó en 1931 a la Orquesta Sinfónica de México como percusionista, institución creada por Carlos Chávez, dentro de la cual fungió como Subdirector y asistente de Chávez hasta 1949. La Orquesta se convirtió en la actual Sinfónica Nacional y fue otro de sus directores hasta 1954. Sus obras fueron estrenadas en dicha agrupación orquestal, siendo su programación, un ejemplo para todos los directores actuales del país. Esta institución orquestal es nuestra actual Orquesta Sinfónica Nacional. Integrante del grupo llamado de, ”Los Cuatro” integrado por Salvador Contreras, Daniel Ayala y Blas Galindo, giraron alrededor de la música de cámara y uno de sus primeros conciertos lo dio en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, en 1936, estrenando su Sonatina para violín, con él al piano y Salvador Contreras al violín.

Entre sus obras vale la pena mencionar que abordó todos los géneros, como su ópera “La mulata de Cordoba”, sobre un libreto de Agustín Lazo y sobre la obra de Xavier Villaurrutia. Entre sus obras orquestales encontramos: Sinfonietta, Cumbres, Homenaje a Cervantes, Sinfonía, Amatzinac, para flauta y orquesta de cuerdas, Tres piezas para Orquesta, Tierra de Temporal, Llano grande, Raíces y su famoso Huapango, que por cierto es una obra que gira sobre tres sones veracruzanos; El Siqusiri, el Bajalu y el Gavilancito, obra que fue un examen de orquestación y que a la postre le hado la vuelta al mundo y es considerado como un segundo himno nacional. En su música de cámara realizó sonatas para violín, viola y piano una Romanza para violín cello y piano, Canción del mar y Tenebarí son obras vocales y para coro a capella. Posee un sinnúmero de obras para piano entre las que destacan Muros Verdes, Tres piezas para piano, un preludio recientemente descubierto varias obras más que están siendo editadas y serán grabadas por nuestras orquestas y músicos.

Ojalá nuestras instituciones reconozcan y no se cierren, hacia quienes nos dieron Patria, e identidad Cultural, depositadas esencialmente en el Arte y que la inversión, a favor de la salvaguarda de la salud social, considere a las manifestaciones y creaciones artísticas, como un reducto y vehículo de armonía, para acallar las sacudidas de que es objeto nuestro convulsionado tiempo y país.

© CENCREM.COM | Francisco Núñez Montes